Escribía en mi libro Servilletas de papel: «Viernes 23 de agosto de 1996. Han cerrado la parada de la Chapelle, en la línea de Metro de París. Intento llegar a través de la Estación del Norte, pero todas las calles que me podían conducir a la Iglesia de Saint Bernard, están tomadas por los antidisturbios… por fin, puedo acercarme a la plaza, tras las plumas elevadas. de las televisiones.
A las 7,20 de la mañana, al amanecer, a hachazos, la policía derriba el portón de la Iglesia, sacan en volandas a la actriz Emmanuel Beart, en camilla a los diez huelguistas de hambre y, a empellones, a los doscientos cincuenta inmigrantes, hombre, mujeres y niños, «sans papiers».
El mismo día, a la una de la tarde, en el pequeño parque, frente al templo, juegan unos cuantos niños negros y reza arrodillada, una joven muy blanca, mientras otra escuálida y tocada con una enorme boina celeste, ha colocado sobre un coche, un cassette, que vocea canciones de libertad.»
En París, he visto, como gigantescas manifestaciones, han sido disueltas, con no menos policías antidisturbios, sin ahorrarse cargas y palos. La calma siempre volvía en breve.
Ceuta ha sido invadida, por una turba, la inmensa mayoría en edad militar y tan numerosa, como su población, que está compuesta por hombres, mujeres, de todas las edades…niños… Ya, va a hacer dos meses del suceso y CEUTA, sigue tomada por los asaltantes.,
Y según publica El Mundo, en el día de ayer, de 30 invasores identificados, 10 tenían orden de captura, por tráfico de drogas, agresiones, lesiones y hasta un homicidio.
Ya sabemos algo: en el lugar menos indicado, se ha creado un campamento (como es natural, todo nuevo), con ya 1.700 contados, pero aún no investigados, mientras, las playas siguen tomadas y, aún no se sabe, cuantos invasores quedan,
¿Quién abre un comercio, o pasea, o lleva al colegio a los niños, en la situación actual?. ¿Hasta cuando?.Nuestro inquilino de la Moncloa, tiene cosas que hacer en el mundo mundial y, la culpa de todo, es del Presidente Vivas ¿un anciano con cáncer?. Todo un hombre de bien y, que ha llevado a CEUTA, hasta Bruselas.
Visto lo visto, a este ritmo, CEUTA se pierde y España, los españoles de bien, no debemos permitirlo.
Antonio Olmedo Manzanares.