Pregón y Funeral.

Quiero dirigir este pregón, en especial, a las personas que, por edad, o falta de salud, no pueden asistir a este acto. Y para vosotros, apreciados turistas que nos visitáis. Vecinos y amigos todos de Morro Jable.

Hablo con Alberti, viejo y descreído. enamorado siempre del mar:

-Me tienes que prestar tus muletas de poesía.

-¿Para qué? -Me dice.

-Para cantar al mar y a su señora.

-Sea. -Me contesta.

En esta eterna primavera de Morro Jable, no las hojas, caen los años impregnados de recuerdos. El pasado, ocupaba este noble oficio de Pregonero, Pepe Solaz...Amigo y Maestro… que nos dejabas…

¡Dios! ¡Y yo, ladrón de mares, aún sigo firme en Fuerteventura…!

¡Virgen del Carmen!

¡Cañonead con plátanos las máquinas de guerra,

con dátiles dorados la frente de la tierra

y con gloria y hosannas este Morro Jable mío!

¡Virgen del Carmen!

Dejad Señora, un momento, la mar, y ven a las Residencias. La penumbra, la soledad las invade. Morideros de esperanzas, sin visitas vivas, la muerte de rasgos crudos, se ha cebado en ellas. Que ajena la calle. Que largas mañanas sin el despertar de los pájaros. Que luz apagada, la de los pasillos desnudos.

Si mi voz muriera en tierra,

llevadla al nivel del mar

y nombrad capitana

a la virgen marinera...

Que señoree esta España dividida, que nos conduzca a buen puerto.

¡Oh mi voz condecorada…

sobre el corazón un ancla

y sobre el ancla una estrella

y sobre la estrella el viento

y sobre el viento la vela!

Que ancla tan pesada, la de los 19.514 corazones rotos en silencio, abandonados en residencias, anclados en el olvido. Que enorme multitud de vivencias sentidas, con un nombre y apellidos, navegando año a año, día a día, por nuestras calles y nuestras vidas, y ahora ausentes.

Ay, Virgen del Carmen

del barco que yo tuviera

serías la costurera.

Las jarcias de seda fina

de fina holanda la vela.

Pues, este día de Ntra. Sra. del Carmen, Jueves 16 de Julio de 2020, nuestro Gobierno, lo ha elegido, como día señalado, para recordar todos los caídos por la pandemia Covid-19. A los que figuran como muertos, y al resto que, sin figurar en número, señalan su ausencia. Pesado lastre, el enorme ejército de los fallecidos, en los confinamientos fríos de las Residencias, y también, las bellísimas velas caídas, de los sanitarios, muriendo… sirviendo…

Morro Jable marinero. Morro Jable en la ganadería. Morro Jable en los hoteles, bregando siempre con esfuerzo. A la vera de este bellísimo mar, océano Atlántico, domesticado y dócil, en nuestras playas de Sotavento y esta tierra que nos une.

Morro Jable es nuestro. Quiero que bajen, hacia el mar, en ordenada algarabía, con sus carteritas de ilusión, nuestros niños de Infantil. Bajad también vosotros, las personas de edad, el paseo es cómodo y la Virgen del Carmen, calentará vuestros cansados miembros. Estudiantes, niños y adolescentes, ocupad la nueva plazoleta, con vuestros libros, los móviles y vuestros sueños, que ahora, os convoco a la fiesta. Que la alegría se derrame, como un vino joven, sobre un pueblo sencillo.

Que este 16 de Julio de 2020, en un mediodía luminoso, se manifieste el pueblo en Romería, que rasgueen las guitarras y los timples en sintonía, que marchen juntos hombres, mujeres y niños, que se vuelvan locas las campanas, que se viertan, todos los aromas de las flores, en honor de Nuestra Señora… Todas las calles inundadas con un público bullicioso y bullanguero… el sol en todo lo alto, la mar muy azul, apenas rizada con una ligera brisa… las embarcaciones, aplastadas de gente, inquietas esperando a la Virgen… Ya la llevan en andas, mojados, hasta el barco que la acoge… Rodean a éste, falúas, zodiac, balandros, pequeños yates, un velero de porte, con sus velas recogidas, decenas de otros barcos de bajura… Suenan al viento, como platillos finos, las banderas y gallardetes, mientras la procesión navega jubilosa, paralela a la costa, donde los turistas desnudos, observan con asombro, la vistosa comitiva.

Que eres loba de mar y remadora,

Virgen del Carmen y patrona mía,

que eres mi timonel, que eres mi guía…

Loba de espuma azul en los altares,

con agua amarga y dulce de los mares.

Por las praderas del mar

vuelve ya la Virgen

a Morro Jable.

Anclado en Campo de Criptana, sobre el ancho mar de La Mancha, me llegan cercanos, los tañidos cortos y sentidos, de las campanas de la Parroquia de la Asunción y sus vecinas de la calle convento donde habita, siglos ha, Nuestra Señora del Carmen. Son inconfundibles, cuando tocan a muerto estas campanas. Y este recuerdo, de los que nos han dejado, tiene que servirnos para afrontar, un futuro de esperanza. Siempre unidos.

Antonio Olmedo Manzanares.

Categorías: Uncategorized | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: